Santiago Aguaded Landero

Poemas ibéricos

Santiago Aguaded Landero

Poemas ibéricos (38)
MARIA JOÃO CANTINHO

Quero ficar entre as asas / dos pássaros que me conhecem do quintal.

Marília Lopes, in Os Electrões também devem ter alma,
editora Exclamação, Porto, 2021.

"Quiero quedarme entre las alas / de los pájaros que me conocen del jardín."
Marília Lopes, en Los Electrones también deben de tener alma, editorial Exclamação, Oporto, 2021.


De repente já não somos nós
feitos de pequenas pertenças
reconhecendo-nos no olhar
e quando foi que isso aconteceu
o mergulharmos no abismo das significações?
A tua mão destra desconhece a outra
e o sol já não ilumina esse véu
interpondo-se entre ti e o mundo
um espelho devolve-te a imagem distorcida
e quando olhas a cidade, do alto
ela parece-te um imenso animal
movendo-se lentamente
tão lenta quanto o coração.

E, por dentro da névoa
procuras os sinais.

De repente ya no somos nosotros
hechos de pequeñas pertenencias
reconociéndonos en la mirada
y cuando eso pasó
¿lo lanzamos al abismo de las significaciones?
Tu mano derecha no conoce a la otra
y el sol ya no ilumina ese velo
que se interpone entre tú y el mundo
un espejo te devuelve la imagen distorsionada
y cuando miras la ciudad, desde arriba,
te parece un enorme animal
que se mueve lentamente
tan lento como el corazón.

Y dentro de la niebla
buscas las señales.

***

«Aquele que está diante do outono»

És tu, aquele que está diante do Outono
antecipando o Inverno
e a morada com um cipreste ao lado.

Para trás ficou a casa junto ao mar
a de todos os verões
com a sua palmeira oscilando
na brisa suave do fim da tarde.

Pintas o destino
ficando ainda por escrever o tempo que não há,
e a sombra paira sobre o teu rosto
enquanto seguras nas mãos
uma rosa vermelha.
Que nome para essa rosa?

Olhar-te é este mistério
em que esbarro sempre
acompanhando-te a litania dos adeuses.

«Aquel que está ante el otoño»

Eres tú, aquel que está ante el otoño
anticipando el inverno
y la morada con un ciprés al lado.

Atrás quedó la casa junto al mar
la de todos los veranos
con su palmera oscilando
en la brisa suave al final de la tarde.

Pintas el destino
y queda aún por escribir el tiempo que no hay,
y la sombra flota sobre tu rostro
mientras sostienes en las manos
una rosa roja.
¿Qué nombre para esa rosa?

Mirarte es este misterio
en que tropiezo siempre
acompañándote la letanía de los adioses.


Se às mãos chega o deserto
em lugar do sonho
abre a janela, escancara-a
mergulha no umbral do silêncio
e deixa que as pegadas da sombra
pisem o dorso de uma melancolia antiga.
E o sonho virá
de outros mundos, construindo
o breviário da memória.

Si a las manos les basta el desierto
en lugar del sueño
abre la ventana, de par en par,
sumérgete en el umbral del silencio
y deja que las huellas de la sombra
pisen el dorso de una melancolía antigua.
Y el sueño vendrá
de otros mundos, construyendo
el breviario de la memoria.

Poemas inéditos de MJC
Traducción de Pedro S. Sanz, marzo 2022